El Problema de Tebas y la Búsqueda del Asesino
¿Te imaginas ser rey y descubrir que tu ciudad está maldita por un crimen sin resolver? Eso es exactamente lo que le pasa a Edipo en esta tragedia griega. La peste está destruyendo Tebas y solo hay una forma de detenerla: encontrar al asesino del anterior rey, Layo.
Creonte, el cuñado de Edipo, trae noticias del oráculo: la maldición terminará cuando castiguen al culpable. Pero aquí viene lo interesante: nadie sabe quién es el asesino. Edipo, siendo un buen rey, decide investigar personalmente el caso.
El adivino Tiresias aparece en escena con una revelación impactante que cambiará todo. Al principio se niega a hablar, pero cuando Edipo lo presiona, suelta la bomba: "¡El asesino que buscas eres tú!" Imagínate la conmoción de Edipo al escuchar esto.
¿Sabías que...? Tiresias es ciego físicamente pero puede "ver" la verdad, mientras que Edipo tiene ojos pero está "ciego" a la realidad. Esta ironía es típica del genio de Sófocles.


























