El caos político y el caudillismo militar
Imaginate que tu país cambie de presidente cada dos años y que los militares decidan quién gobierna. Así era el Perú después de Ayacucho. Entre 1825 y 1845, el país vivió una época súper inestable donde los caudillos militares se peleaban el poder a través de pronunciamientos armados.
Figuras como Agustín Gamarra, Andrés de Santa Cruz y Ramón Castilla protagonizaron luchas constantes por el control del Estado. Cada uno justificaba sus acciones hablando de ideales republicanos, pero en realidad solo querían asegurar el poder para su facción.
El evento más importante de este período fue la Confederación Perú-Boliviana , creada por Santa Cruz. Esta confederación unía políticamente al Perú (dividido en dos estados) con Bolivia, buscando integrar económicamente los Andes. Aunque logró cierta estabilidad, Chile y Argentina la vieron como amenaza y la destruyeron en la batalla de Yungay.
Dato clave: Carmen McEvoy describió esta época como "una República sin ciudadanos", donde el poder se disputaba en los cuarteles y no en las urnas.
Durante estos años se discutieron varias constituciones (1828, 1834, 1839), pero la mayoría de ciudadanos estaba excluida por criterios económicos y de alfabetización. A pesar del caos, este período sentó las bases institucionales del Congreso y los primeros partidos políticos.




























