Los Reptiles Animales Increíblemente Adaptados
¿Sabías que algunos reptiles pueden vivir hasta 200 años y otros pueden cambiar de color? Los reptiles son animales vertebrados de sangre fría que se caracterizan por tener una piel cubierta de escamas de queratina. Su nombre viene del latín "reptil", que significa "que se arrastra", aunque no todos se arrastran.
Una de las características más importantes de los reptiles es que son animales de sangre fría, lo que significa que necesitan el calor del ambiente para regular su temperatura corporal. Por eso los verás tomando sol en las mañanas. También tienen respiración pulmonar y un sistema circulatorio doble que los hace muy eficientes.
En cuanto a su reproducción, los reptiles son súper diversos. Algunos son ovíparos (ponen huevos como las tortugas), otros son vivíparos (tienen crías vivas como algunas serpientes), y algunos practican el ovoviviparismo (los huevos se desarrollan dentro de la madre). El ciclo reproductivo incluye cortejo, desarrollo embrionario, incubación y finalmente el nacimiento.
Existen cuatro grupos principales de reptiles las tortugas (testudines) con su característico caparazón, los lagartos y serpientes (squamata) que son los más diversos, los cocodrilos y caimanes (crocodylia) que son grandes depredadores acuáticos, y las tuataras (rhynchocephalia) que solo viven en Nueva Zelanda.
¡Dato curioso! Los reptiles han existido por más de 340 millones de años y sobrevivieron a la extinción de los dinosaurios gracias a sus increíbles adaptaciones.
La evolución de los reptiles comenzó hace 340 millones de años cuando desarrollaron adaptaciones clave como la piel escamosa y el huevo amniótico, que les permitió conquistar ambientes secos. Estos animales son esenciales para el control de plagas, forman parte vital de la cadena alimenticia y algunos tienen valor medicinal. Los puedes encontrar en desiertos, junglas, pantanos, montañas e incluso en tu jardín, demostrando su increíble capacidad de adaptación.