Cuando el ENOS Sacude al Mundo Entero
El poder del ENOS va mucho más allá de las fronteras peruanas - es literalmente un fenómeno que puede cambiar el clima mundial. Cuando este gigante despierta, desata fenómenos climáticos extremos como sequías devastadoras, incendios forestales incontrolables, inundaciones catastróficas y huracanes destructivos.
La biodiversidad sufre tremendamente: especies enteras de flora y fauna no logran adaptarse y desaparecen, mientras que la agricultura y ganadería colapsan. Las sequías provocan hambrunas mortales en países como Somalia y Kenia, y la falta de agua potable genera crisis humanitarias.
En los ecosistemas marinos, el calentamiento oceánico causa el blanqueamiento masivo de corales y la muerte de depredadores por falta de alimento. El plancton y los peces pequeños - la base de toda la cadena alimentaria marina - simplemente desaparecen.
Pero quizás lo más alarmante es el aumento de enfermedades infecciosas. Las altas temperaturas y el agua estancada crean el ambiente perfecto para mosquitos, bacterias y otros patógenos, desatando epidemias de malaria, dengue, cólera y fiebre amarilla especialmente en Sudamérica, Asia y África.
Impacto real: Los eventos El Niño de 1982-83 y 1997-98 fueron tan devastadores que los científicos los llaman "El Niño Extraordinario" por la cadena de desastres que causaron mundialmente.