El Infierno: Descenso a las Profundidades
Todo comienza cuando Dante se encuentra perdido en una selva oscura, donde aparece Virgilio (el famoso poeta romano) para rescatarlo por encargo de Beatriz. Juntos emprenderán un viaje que marcará la literatura mundial para siempre.
El Infierno está estructurado como un embudo gigante dividido en nueve círculos, cada uno con castigos específicos según el pecado cometido. Los primeros cinco círculos forman el "Alto Infierno", separado del "Bajo Infierno" por imponentes murallas. Personajes míticos como Carón (el barquero), Cerbero (el perro de tres cabezas) y Minos actúan como guardianes de estos espacios infernales.
Conforme descienden, los castigos se vuelven más severos. En el noveno círculo, un lago congelado llamado Cocito alberga a los traidores, donde el mismísimo Lucifer castiga eternamente a Judas, Bruto y Casio. Es impresionante cómo Dante ubica geográficamente el Infierno exactamente debajo de Jerusalén.
Dato curioso: Cada círculo del Infierno representa un tipo específico de pecado, desde los indiferentes hasta los traidores, mostrando una jerarquía moral muy clara.


























